💧 Agua en la Luna iluminada: SOFIA descubre que el recurso es más común de lo que se creía

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Descubrimiento histórico: agua en la superficie lunar iluminada por el Sol

El Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), un proyecto conjunto de la NASA y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR), ha realizado un hallazgo que cambia nuestra comprensión de la Luna. Por primera vez, se ha detectado agua molecular (H₂O) en el lado de la Luna iluminado por el Sol, específicamente en el cráter Clavius, una de las formaciones más grandes y visibles desde la Tierra. Este descubrimiento sugiere que el agua podría estar mucho más extendida en la superficie lunar de lo que se pensaba, y no limitada a los polos o a zonas permanentemente en sombra.

Implicaciones del hallazgo

Hasta ahora, las observaciones de agua en la Luna se habían limitado a regiones frías y en sombra cerca de los polos, donde las temperaturas son lo suficientemente bajas para que el hielo se mantenga estable. Sin embargo, la detección de SOFIA en una región iluminada por el Sol, donde las temperaturas pueden superar los 100 °C, indica que el agua podría estar atrapada en minerales o en pequeñas trampas frías dentro del regolito lunar. Esto tiene profundas implicaciones para futuras misiones de exploración, ya que el agua es un recurso clave para la producción de oxígeno respirable, agua potable y combustible para cohetes.

Detalles técnicos de la observación

SOFIA utilizó su instrumento FORCAST (Cámara de Objetos Finos del Telescopio Aerotransportado de SOFIA) para analizar la luz infrarroja reflejada por la Luna. En una longitud de onda específica de 6 micrómetros, los investigadores detectaron una firma espectral única del agua molecular. Se estima que la concentración de agua en el cráter Clavius es de aproximadamente 100 a 400 partes por millón (ppm), equivalente a una botella de agua de 12 onzas (0,35 litros) repartida en un metro cúbico de suelo lunar.

¿Cómo puede sobrevivir el agua en la superficie iluminada?

Los científicos plantean varias hipótesis para explicar cómo el agua puede persistir en un entorno tan hostil. Una posibilidad es que el agua quede atrapada en pequeñas trampas frías microscópicas, como burbujas de vidrio volcánico o en grietas de minerales que la protegen de la radiación solar y las altas temperaturas. Otra teoría es que el agua se adsorba en la superficie de los granos de regolito y se libere gradualmente durante el ciclo diurno lunar. El hallazgo también sugiere que los micrometeoritos podrían estar constantemente entregando pequeñas cantidades de agua a la superficie.

Comparación con el agua en los polos lunares

Mientras que en los polos lunares, en los cráteres permanentemente en sombra, se han encontrado concentraciones de hielo de agua de hasta un 5% en ciertas áreas, la cantidad detectada por SOFIA en el cráter Clavius es mucho menor. Sin embargo, la extensión geográfica del agua en las regiones iluminadas podría ser global, lo que implica que el recurso es más accesible para futuras misiones que no requieran aterrizar en los polos, que son terrenos difíciles con iluminación limitada.

Importancia para la exploración humana

El administrador de la NASA, Jim Bridenstine, ha destacado que este descubrimiento refuerza la importancia de la exploración lunar, especialmente en el contexto del programa Artemisa, que planea llevar a la primera mujer y al próximo hombre a la Luna para 2025. El agua lunar puede proporcionar recursos vitales para sustentar una presencia humana a largo plazo. Además, comprender la distribución del agua en la Luna es crucial para seleccionar sitios de aterrizaje que maximicen el acceso a este recurso.

Próximos pasos en la investigación

La NASA planea continuar las observaciones con SOFIA para mapear la distribución de agua en otras regiones iluminadas de la Luna, incluyendo latitudes más altas. También se espera que futuras misiones robóticas, como el Programa de Descubrimiento y Exploración Lunar (LDEP), realicen análisis in situ para confirmar los hallazgos y estudiar la forma química en la que se encuentra el agua. El Vehículo de Exploración Polar de Recursos de la Luna (VIPER), cuyo lanzamiento está previsto para 2023, investigará los polos lunares en busca de hielo de agua, pero los nuevos datos de SOFIA podrían ampliar el alcance de sus objetivos.

Colaboración internacional y agradecimientos

Este descubrimiento es el resultado de la colaboración entre NASA y el DLR, con contribuciones de la Universidad de Hawai y el Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial. El equipo de investigación, liderado por la científica planetaria Casey Honniball del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, publicó sus hallazgos en la revista Nature Astronomy en octubre de 2020. La detección de agua en el lado iluminado de la Luna es un hito que abre nuevas preguntas sobre el origen y la dinámica del agua en el sistema Tierra-Luna.

En resumen, la detección de agua en el cráter Clavius por SOFIA es un paso revolucionario que sugiere que el agua en la Luna es más abundante y accesible de lo que se creía. Este hallazgo no solo enriquece nuestro conocimiento científico, sino que también proporciona una base sólida para la futura exploración humana del espacio profundo.

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