En la granja había dos burritos que siempre estaban juntos
En la granja había dos burritos que siempre estaban juntos. Uno era blanco y el otro gris. Eran tan unidos que cuando uno comía, el otro no comía sin él. Cuando el dueño se acercaba, ambos le sujetaban la manga con la boca para demostrarle su cariño, tal como se ve en esta imagen.
Un día, el burro gris enfermó. El blanco se quedó a su lado todo el día. No jugó ni comió. Toda la noche se sentó cerca de él como si no quisiera dejarlo solo.
A la mañana siguiente, cuando llegó el dueño, el burro gris había desaparecido para siempre. El burro blanco lo tocaba suavemente con el hocico como si le dijera: "Por favor, despierta, todavía tenemos que jugar juntos".
Ese día, el dueño comprendió que el amor no es solo para los humanos; los animales también tienen corazón.
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en bitelchux@yahoo.es.
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact bitelchux@yahoo.es.