En un rincón remoto de la provincia de Guizhou, en China, existe un fenómeno natural que parece desafiar las leyes de la geología y que ha dejado a...

📅 09/03/2025

En un rincón remoto de la provincia de Guizhou, en China, existe un fenómeno natural que parece desafiar las leyes de la geología y que ha dejado a los científicos desconcertados durante décadas: el acantilado que "pone huevos".

Se trata de una pared de roca conocida como Chan Dan Ya, que cada 30 años, de forma casi exacta, comienza a desprender piedras perfectamente lisas, redondas y ovaladas. No son restos fósiles ni artefactos antiguos; son esferas de roca sólida de hasta 60 centímetros de diámetro que se forman dentro de la montaña y, debido a la erosión y la presión, terminan cayendo al suelo como si la montaña estuviera dando a luz.

Los geólogos que han estudiado este lugar explican que se debe a una diferencia extrema en la composición de los materiales. Mientras que la montaña está hecha de una roca muy dura, los "huevos" están compuestos por sedimentos mucho más antiguos y densos que tardan más en desgastarse. Con el paso de las décadas, el viento y la lluvia moldean estas esferas hasta que el peso las vence y caen al vacío.

Para los habitantes locales, estas piedras son símbolos de buena suerte y prosperidad, pero para la ciencia representan uno de los procesos de formación mineral más extraños y estéticos del planeta. Ver una montaña producir círculos perfectos de piedra de manera natural es un recordatorio de que la Tierra tiene procesos de creación que aún se sienten como magia pura.

En un rincón remoto de la provincia de Guizhou, en China, existe un fenómeno natural que parece desafiar las leyes de la geología y que ha dejado a...
Derechos de autor
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en bitelchux@yahoo.es.


Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact bitelchux@yahoo.es.