No siempre mueren por hambre, enfermedades o depredadores
No siempre mueren por hambre, enfermedades o depredadores.
A veces, un pelícano puede morir por intentar tragar una presa demasiado grande.
Estas aves están diseñadas para capturar peces con su enorme bolsa gular, pero esa misma capacidad puede jugarles en contra. Cuando intentan engullir un pez demasiado voluminoso, rígido o mal orientado, la presa puede quedar atrapada en la garganta o lesionar el esófago. Se han documentado casos de pelícanos rescatados tras asfixiarse o quedar gravemente heridos por peces demasiado grandes.
Durante mortandades masivas de peces, el riesgo puede aumentar porque hay alimento fácil por todas partes. Los pelícanos aprovechan la oportunidad y comen con intensidad, pero no todos los peces muertos o moribundos son seguros. Además de la asfixia, estas situaciones también pueden estar asociadas a toxinas, enfermedades o contaminación, causas conocidas de grandes mortalidades en pelícanos.
La imagen es dura, pero revela algo muy simple: incluso un animal perfectamente adaptado a pescar puede morir por el exceso.
En la naturaleza, una oportunidad abundante también puede convertirse en una trampa.
#fblifestyle
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en bitelchux@yahoo.es.
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact bitelchux@yahoo.es.