Para los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana, el bosque no es un recurso

Para los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana, el bosque no es un recurso. Es la "casa grande": el lugar donde conviven la comunidad, los ríos, los animales, los seres espirituales y la memoria de sus antepasados.

Esa casa está siendo destruida. Y la mayoría de las veces, ilegalmente.

Entre 2003 y 2023 desaparecieron más de 186.500 hectáreas de bosque en los 48 territorios indígenas titulados de la cuenca amazónica boliviana. Una superficie casi tres veces mayor que Madrid. De ese total, el 90% ocurrió fuera del marco legal. Por cada hectárea talada con permiso, se desmontaron más de nueve sin él.

"No somos nosotros los que desmontamos. Son los avasalladores. Lo hacen para sembrar soja a gran escala. Nosotros, como pueblo guaraní, convivimos con la naturaleza", dice Rivelino Segundo, capitán grande de Isoso, el territorio con mayor superficie de desmonte ilegal: más de 43.000 hectáreas.

De 30 territorios consultados, 28 reportaron ocupaciones ilegales por terceros. En 22 casos los conflictos siguen sin resolverse. El mecanismo es siempre el mismo: toma ilegal de la tierra, división en parcelas, construcción de viviendas precarias y deforestación inmediata. Mientras las comunidades denuncian y las instituciones tardan meses en actuar, los árboles siguen cayendo.

Bolivia ocupó en 2025 el segundo lugar mundial en pérdida de bosque primario, solo detrás de Brasil.

La "casa grande" está bajo asedio. Y el Estado boliviano no está respondiendo.

📌 Fuente: Mongabay Latam — Nelfi Fernández Reyes — "Amazonía Traficada: nace VISTA, la herramienta que revela el asedio y la deforestación en tierras indígenas de Bolivia" — 22 de junio de 2026

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