Parece un pequeño adorno de cocina, pero fue creado para combatir uno de los problemas nutricionales más extendidos del mundo

Parece un pequeño adorno de cocina, pero fue creado para combatir uno de los problemas nutricionales más extendidos del mundo.

Se llama Lucky Iron Fish, el Pez de Hierro de la Suerte.

Es una pieza fabricada con hierro apto para uso alimentario que se introduce en una olla mientras se prepara sopa, arroz, guisos o agua hervida.

Durante la cocción, una pequeña cantidad de hierro pasa del pez a los alimentos. Agregar un ingrediente ácido, como unas gotas de limón, facilita su liberación y ayuda al organismo a absorberlo.

La idea comenzó a desarrollarse en 2008 en comunidades rurales de Camboya, donde muchas personas tenían dificultades para acceder a una alimentación variada o a suplementos de hierro.

Al principio se intentó entregar a las familias simples bloques metálicos para colocarlos dentro de las ollas.

La mayoría no los utilizaba.

Aquellos trozos de hierro parecían objetos extraños y poco apetecibles. Los investigadores comprendieron entonces que una solución científica también debía ser aceptada culturalmente.

Eligieron la forma de un pez, considerado en algunas comunidades camboyanas un símbolo de suerte, salud y felicidad.

La aceptación aumentó.

El procedimiento era sencillo: hervir el pez durante unos diez minutos junto con los alimentos o dentro del agua que después se utilizaría para cocinar. Al terminar, se retiraba, se limpiaba y se secaba para volver a utilizarlo.

Diversos estudios comprobaron que cocinar con utensilios o piezas de hierro puede aumentar el contenido de este mineral en la comida. Su efectividad depende del tipo de alimento, la acidez, el tiempo de cocción y, sobre todo, de que la persona realmente tenga deficiencia de hierro.

Por eso, el pez no es una cura universal para la anemia.

La anemia también puede deberse a enfermedades, pérdidas de sangre, infecciones o alteraciones hereditarias. En esos casos, agregar hierro a la comida no resuelve la causa y puede retrasar la atención adecuada.

El pequeño pez representa algo más que una curiosidad.

Demuestra que una solución de salud no necesita ser compleja para resultar ingeniosa. A veces puede caber en la palma de una mano y sumergirse en una olla.

Pero también recuerda que incluso las ideas más sencillas funcionan mejor cuando combinan ciencia, cultura y un diagnóstico correcto.

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