Parece una criatura hecha de luz, pero vive solo unos pocos días
Parece una criatura hecha de luz, pero vive solo unos pocos días.
La polilla cometa o polilla luna de Madagascar (Argema mittrei) es una de las polillas de seda más grandes y espectaculares del mundo. Habita en las selvas tropicales de Madagascar y fue descrita científicamente en 1847.
Su aspecto es inconfundible: alas verdes amarillentas, grandes ocelos que parecen ojos y largas colas que pueden alcanzar unos 15 centímetros en los machos. Estas colas no son solo decoración. Ayudan a confundir a depredadores como los murciélagos, desviando sus ataques hacia las puntas de las alas en lugar del cuerpo.
Los machos suelen tener antenas grandes y plumosas, diseñadas para detectar las feromonas de las hembras a distancia. Las hembras, en cambio, son más robustas, con alas más redondeadas y antenas menos desarrolladas.
Después del apareamiento, la hembra puede poner más de cien huevos. Las orugas tejen capullos plateados, suspendidos entre ramas, donde completan su transformación.
Pero lo más sorprendente es su vida adulta.
La polilla cometa no se alimenta. No tiene una vida larga ni un propósito prolongado. Emerge, busca pareja, se reproduce y muere poco después.
Su belleza es breve.
Y quizá por eso impresiona tanto: parece diseñada para recordarnos que en la naturaleza algunas maravillas no necesitan durar mucho para ser inolvidables.
Si cree que algún contenido infringe derechos de autor o propiedad intelectual, contacte en bitelchux@yahoo.es.
Copyright notice
If you believe any content infringes copyright or intellectual property rights, please contact bitelchux@yahoo.es.