La artista neoyorquina Kathleen Ryan crea esculturas que transforman el grotesco asco que produce el moho en algo bello, fascinante y valioso

La artista neoyorquina Kathleen Ryan crea esculturas que transforman el grotesco asco que produce el moho en algo bello, fascinante y valioso.

Sus obras, creadas sobre una base de espuma plástica, simulan la descomposición de la fruta mediante una meticulosa incrustación de piedras semipreciosas, como la malaquita, el ópalo y el cuarzo ahumado.

La artista neoyorquina Kathleen Ryan crea esculturas que transforman el grotesco asco que produce el moho en algo bello, fascinante y valioso