La naturaleza tiene formas de protección que parecen sacadas de una película de ciencia ficción, y el Sapo Pipa pipa de Surinam es el mejor ejemplo...

La naturaleza tiene formas de protección que parecen sacadas de una película de ciencia ficción, y el Sapo Pipa pipa de Surinam es el mejor ejemplo de ello.

A diferencia de la mayoría de los anfibios, esta especie no deja sus huevos a la deriva en el agua. En un proceso biológico fascinante, los huevos se fusionan con la piel del dorso de la madre, formando una estructura similar a un panal. Durante semanas, su propia piel se convierte en una incubadora viva que mantiene a las crías a salvo de depredadores y corrientes.

Lo más increíble ocurre al final: los renacuajos completan su desarrollo dentro de estas cavidades y emergen directamente como pequeñas ranas totalmente formadas, rompiendo la piel materna para iniciar su vida independiente. Es una de las estrategias de supervivencia más extrañas, complejas y efectivas del reino animal.

La naturaleza tiene formas de protección que parecen sacadas de una película de ciencia ficción, y el Sapo Pipa pipa de Surinam es el mejor ejemplo...