Cuatro años antes de convertirse en la primera campeona olímpica italiana, Ondina Valla perdió la oportunidad de competir porque...

Cuatro años antes de convertirse en la primera campeona olímpica italiana, Ondina Valla perdió la oportunidad de competir porque se consideró inconveniente que una joven viajara rodeada de hombres.

Su verdadero nombre era Trebisonda Valla. Había nacido en Bolonia el 20 de mayo de 1916 y comenzó a practicar atletismo desde niña.

Su ascenso fue extraordinariamente rápido.

A los trece años ya era considerada una de las atletas más prometedoras de Italia. Un año después se proclamó campeona nacional, estableció marcas italianas en los 80 metros con vallas y el salto de altura, y fue convocada por primera vez a la selección nacional.

No destacaba en una sola disciplina. Competía en velocidad, vallas, salto de altura, salto de longitud, relevos y pentatlón.

En 1932 fue elegida para representar a Italia en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Tenía dieciséis años y habría sido la única mujer de una delegación formada por más de cien atletas masculinos.

El equipo debía cruzar el Atlántico en barco.

La posibilidad de que una joven permaneciera durante semanas a bordo acompañada casi exclusivamente por hombres provocó la oposición del Vaticano. El papa Pío XI calificó aquella situación como inconveniente y Ondina terminó quedándose en Italia.

Su primera oportunidad olímpica desapareció antes de que pudiera pisar la pista.

Valla continuó compitiendo y acumulando títulos nacionales. Cuatro años después, los Juegos se celebraron en Berlín y esta vez pudo viajar con la delegación italiana.

Llegó a Alemania sin ser la principal favorita internacional.

El 5 de agosto de 1936 ganó su semifinal de los 80 metros con vallas en 11,6 segundos, igualando el récord mundial reconocido en aquella época.

La final se disputó al día siguiente.

Ondina tuvo una salida lenta, pero recuperó terreno hasta llegar a la última valla junto a sus rivales. Cuatro corredoras cruzaron la meta con el mismo tiempo oficial de 11,7 segundos.

Fue necesario revisar la fotografía de llegada.

La espera duró cerca de media hora.

Finalmente, las autoridades confirmaron que Ondina Valla había cruzado primero, por delante de la alemana Anni Steuer, la canadiense Betty Taylor y su compatriota Claudia Testoni.

Con veinte años se convirtió en la primera mujer italiana que ganaba una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos.

La atleta que cuatro años antes no había podido viajar por considerarse inapropiada su presencia entre hombres regresó de Berlín como campeona olímpica.

Ondina Valla no solo superó las vallas colocadas sobre la pista. También atravesó algunas de las barreras sociales que durante años habían limitado el lugar de las mujeres en el deporte.

Contenido original en https://www.facebook.com/1411100637720676/posts/1432316222265784