La mujer que lloró mientras cantaba “La Marsellesa” en Casablanca no necesitó imaginar el miedo a los nazis

La mujer que lloró mientras cantaba “La Marsellesa” en Casablanca no necesitó imaginar el miedo a los nazis.

Había escapado de ellos apenas dos años antes.

Madeleine Lebeau tenía 19 años cuando interpretó a Yvonne, la joven francesa rechazada por Rick que termina entrando en su café acompañada por un oficial alemán.

Su participación era breve, pero una sola escena convirtió su rostro en uno de los más recordados de la película.

Lebeau había nacido cerca de París en 1923. En 1939 se casó con el reconocido actor francés Marcel Dalio, un hombre judío que años después interpretaría a Emil, el crupier del café de Rick.

Cuando las tropas alemanas avanzaron sobre Francia en 1940, ambos huyeron de París.

El peligro para Dalio era especialmente evidente. Su rostro, tomado de películas anteriores, llegó a ser utilizado por la propaganda antisemita para representar los supuestos rasgos de un judío.

La pareja cruzó Francia, llegó a Portugal y consiguió embarcar en Lisboa a bordo del buque portugués Quanza junto con cientos de personas que trataban de escapar de Europa.

El viaje estuvo lleno de incertidumbre.

Cuando el barco llegó a América, numerosos pasajeros no pudieron desembarcar por problemas con sus documentos y las restricciones migratorias. Después de semanas de tensión, Lebeau y Dalio lograron entrar en Estados Unidos y continuar hasta California.

Allí, ambos terminaron trabajando en Hollywood.

En 1942 fueron contratados para Casablanca, una película cuya historia estaba llena de refugiados que buscaban documentos, barcos y rutas para escapar de una Europa dominada por la guerra.

Para ellos, aquella trama no era solamente ficción.

En una de las escenas más poderosas, oficiales alemanes comienzan a cantar en el café de Rick. Victor Laszlo ordena a la orquesta responder con “La Marsellesa”.

Poco a poco, las voces francesas se imponen.

La cámara se acerca entonces a Yvonne.

Madeleine Lebeau canta con el rostro tembloroso y lágrimas reales corriendo por sus mejillas. Francia continuaba ocupada y su propia experiencia como refugiada todavía estaba demasiado cerca.

Al terminar el himno, levanta la voz y grita:

“¡Vive la France!”

Muchos de los hombres y mujeres que aparecen cantando en aquella escena también habían huido de Europa. Por eso, la emoción que quedó registrada en la película iba mucho más allá de la actuación.

El matrimonio entre Lebeau y Dalio terminó en 1942, durante la producción de Casablanca. Ella regresó posteriormente a Europa y continuó trabajando en el cine, incluso en 8½, de Federico Fellini.

Madeleine Lebeau murió el 1 de mayo de 2016, a los 92 años. Era la última integrante acreditada del reparto de Casablanca que continuaba con vida.

Su personaje apareció apenas unos minutos.

Pero en aquella escena no interpretó solamente a una mujer francesa desafiando a los ocupantes.

Por unos instantes, Madeleine Lebeau volvió a ser la joven que había escapado de su país y que todavía esperaba verlo libre.

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