El 30 de noviembre de 2026, un tribunal alemán pronunció una sentencia que no tenía precedentes: por primera vez, un miembro del...
El 30 de noviembre de 2021, un tribunal alemán pronunció una sentencia que no tenía precedentes: por primera vez, un miembro del Estado Islámico fue condenado por genocidio contra el pueblo yazidí.
El acusado era Taha Al-J., un ciudadano iraquí que había pertenecido al grupo extremista.
En 2015, él y su entonces esposa mantuvieron esclavizadas en Faluya a una mujer yazidí y a su hija de cinco años, conocida durante el proceso con el nombre de Reda.
Las obligaban a realizar tareas domésticas y las sometían a maltratos constantes. Un día, como castigo porque la niña había mojado la cama, Taha la encadenó en el exterior de la vivienda, bajo el intenso calor y sin protección del sol.
La dejó allí hasta que murió.
Su madre tuvo que presenciarlo.
Años después, aquella mujer entró en una sala del Tribunal Superior Regional de Fráncfort y contó lo sucedido. Su testimonio, acompañado por otras pruebas, permitió demostrar que el crimen no había sido únicamente un acto individual de crueldad.
Formaba parte del sistema de esclavitud, persecución y destrucción que el Estado Islámico había impuesto contra los yazidíes.
Taha Al-J. fue declarado culpable de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra. Recibió cadena perpetua.
El fallo fue histórico, pero el camino hacia aquel reconocimiento había comenzado mucho antes.
Una de las voces que obligaron al mundo a escuchar fue la de Nadia Murad.
Nadia nació en Kocho, una aldea yazidí de la región iraquí de Sinjar. El 3 de agosto de 2014, el Estado Islámico lanzó una ofensiva contra el territorio ancestral de su comunidad.
Kocho permaneció sitiada durante doce días.
El 15 de agosto, los combatientes reunieron a sus habitantes, separaron a los hombres y a los niños mayores de las mujeres. Cientos fueron llevados a las afueras y asesinados. Entre las víctimas estaban seis hermanos de Nadia.
Su madre también fue ejecutada junto con otras mujeres consideradas demasiado mayores para ser esclavizadas.
Nadia tenía 21 años cuando fue trasladada a Mosul. Durante aproximadamente tres meses fue vendida, golpeada y sometida a violencia sexual por sus captores.
Finalmente encontró una puerta sin asegurar y escapó.
En una ciudad controlada por el mismo grupo que la perseguía, una familia musulmana decidió ayudarla. Le proporcionó documentos y la acompañó hasta un lugar desde el cual pudo alcanzar territorio seguro.
Nadia podía haber guardado silencio. En cambio, decidió contar públicamente lo ocurrido.
El 16 de diciembre de 2015 compareció ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Habló de las mujeres vendidas como esclavas, de los niños separados de sus familias, de su madre asesinada y de quienes todavía continuaban cautivos.
También pidió que los responsables fueran juzgados y que la persecución de los yazidíes fuera reconocida como genocidio.
En junio de 2016, una comisión de investigación de la ONU concluyó que el Estado Islámico estaba cometiendo genocidio contra esa comunidad. En 2017, el Consejo de Seguridad creó un equipo especializado para recopilar y preservar pruebas de los crímenes cometidos en Irak.
Un año después, Nadia Murad recibió el Premio Nobel de la Paz junto con el médico Denis Mukwege por su lucha contra el uso de la violencia sexual como arma de guerra.
Su testimonio no fue por sí solo la prueba que condenó a Taha Al-J. Ese proceso dependió del valor de la madre de Reda, de los investigadores y de los documentos presentados ante el tribunal.
Pero la voz de Nadia contribuyó a que las víctimas dejaran de ser tratadas como cifras y a que la palabra “genocidio” pasara de las denuncias públicas a los informes internacionales y, finalmente, a una sentencia penal.
La justicia necesitó años para llegar a aquella sala de Fráncfort.
Cuando llegó, lo hizo gracias a sobrevivientes que decidieron hablar con nombres, lugares y hechos, para que quienes intentaron borrar a todo un pueblo no pudieran borrar también la verdad.

Contenido original en https://www.facebook.com/1411100637720676/posts/1430556095775130
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